Otra vez, son las cinco de la mañana,
la luna cede paso al amanecer,
Heme, sola, aquí desde el atardecer
Suspiro, mi corazón aun no sana.
En silencio me quedo, estoy lejana,
Sentada bajo la noche, sin querer
levantarme, temiendo otra vez caer,
queriendo escapar lejos, con la luna.
Tengo otra noche más, de horas sin sueño,
de tristezas, mi cuerpo fulminado,
Y mi corazón, colmado de daño.
Y esta noche, una más para el pasado,
Un abrazo entre los dedos, sin dueño
Volverá a ser en el baúl, guardado.
.. Soneto 5
